En nuestro estudio entendemos que el cuerpo de la mujer cambia a lo largo de la vida, y que cada etapa requiere un enfoque específico en el entrenamiento. No se trata de entrenar igual en todas las fases: embarazo, postparto y menopausia, presentan necesidades distintas que merecen atención especializada.
Evaluación individual: revisamos antecedentes médicos, etapa fisiológica yobjetivos de cada mujer.
Plan adaptado a la etapa:
Embarazo: ejercicios seguros que fortalecen el suelo pélvico, la espalda y la estabilidad, ayudando a reducir molestias y preparar el cuerpo para el parto.
Postparto: recuperación de fuerza abdominal y de suelo pélvico, mejora de postura y coordinación, y regreso progresivo a la actividad física.
Menopausia: mantenimiento de masa muscular y ósea, control de peso, equilibrio hormonal y prevención de pérdida de fuerza.
Progresión y seguridad:
Ajustamos intensidad, carga y movimientos segúnsíntomas, evolución y tolerancia individual.
Educación y acompañamiento:
Enseñamos a escuchar al cuerpo y a aplicarestrategias para mantener fuerza, movilidad y bienestar.